Tu sonrisa

Angelical como la primer brisa de verano,

tu sonrisa es algo sobrehumano.

Me hace suspirar con solo aparecer,

me hace desearla cuando llega el anochecer.

Porque ella es quien alumbra mi día

quien guía mi pasos,

la dueña de mi alegría

la que me tiene entre sus lazos.

Me encanta cual hechizo de ficción,

me enloquece cual si fuera su misión

me causa un muy dulce sabor de boca

cuando soy yo el que la provoca.

Dulce como lo fugaz de una estrella,

linda como el brotar de una flor,

tu sonrisa es increíblemente bella,

Tu sonrisa es mi nuevo amor.

Pablo López N.

 

Mientras todo pasa

Mientras las horas, los minutos y segundos pasan día a día y todo se desvanece, todo pasa lento pero al mismo tiempo tan rápido, abres y cierras los ojos, el viento te roza suavemente el pelo al caminar, levantas los ojos hacia el cielo, el sol te calienta por unos segundos, caminas y sigues caminando, contemplas, sientes, te destrozas, regresas, observas y analizas, divagas, te pierdes, entiendes y lo asimilas. Vuelves a cerrar los ojos y recuerdas que esto no es para siempre, ni tú, ni yo, ni nuestro alrededor.

Entonces todo empieza a fluir y te sientes tan ligero, tan débil, sin fuerza. Pero a la vez tan pesado, con impotencia y con coraje por dentro. Suspiras, miras más allá de lo que tienes cerca y todo empieza a brotar. Empiezas a explorar cada rincón de tu mente, cada pedazo existente porque ya nada es tangible, todo se mantiene en un recuerdo que nunca se irá.

Respiras y comienzas a llorar, hasta que descubres que es un final que jamás podrás entender, que cada vez que lo haces te duele más.  Tu ausencia se siente, no de la forma habitual, sino de esas ausencias que necesitas  llenar con memorias y recuerdos.  Donde te quedas aferrado a ellas y a los sentimientos, no sólo de lo pasajero sino de lo que queda.

Te extraño, como nadie podría lograr entender, como nadie podría sentir ni saber, porque este dolor no es de ella ni de él, es simplemente mío y me pertenece.  Así como las cosas que más quieres te pertenecen a ti, no del todo, solo por un momento. Gracias por ser parte de lo que fue y de lo que no regresará. Te quiero, hoy y siempre aunque estés ausente y me escuches donde todo es más claro y frío, donde el sol sale y también se mete, donde las estrellas salen cada noche para recordarme que no estás ausente del todo.

Mari Carmen M. Cano.

Que hermoso y a la vez terrorifico misterio…

Que pasa por tu mente, cuando por las noches te recuestas en tu cama tranquila y caliente, cuando tu mente ya no piensa mas en la rutina, cuando tu mente es capaz de imaginar tu día, cuando ya no queda más que dormir, pero tu cabeza se rehúsa a caer bajo los encantos de tu almohada. Que pasa por tus pensamientos en ese momento de lucha entre dormitar o seguir despierta. Yo me pregunto en ese mismo momento, si seré yo lo que pasa por tu imaginación, si seré yo la última persona en la que tu cerebro se enfoca; es un misterio que por el hecho de ser misterio me ilusiona, pero si fuese descubierto que no es así, me aterraría en sobremanera que fuese alguien mas en el último que piensas. Porque cuando tu mente sale del mundo real para entrar en el de los sueños, tus deseos más profundos salen a la luz, y daría hasta mi alma por ser uno de ellos, y al contrario pero a la vez el mismo resultado, moriría si fuese alguien más. Aún mi mente no duerme, aún mi corazón no está tranquilo, la duda me enloquece, sin embargo la respuesta me asusta… ¿Será que tu también piensas en mi? ¿Será que  piensas en alguien más?

Que hermoso y a la vez terrorifico misterio.

Pablo L. Navarrocropped-6704343732.jpg

Temía…

Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mi mismo.

Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso si no lo intento.

Temía lo que la gente opinara de mi, hasta que me di cuenta de que todos modos opinarían de mi.

Temía que me rechazaran, hasta que entendí que este es necesario para crecer.

Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.

Temía la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien un comienzo.

Temía el odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa que ignorancia.

Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mi mismo.

Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.

Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.

Temía al cambio, hasta que vi que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.

¡Buen viaje por la vida!

Para el recorrido por el viaje de la vida; escúchame:

Ama; porque el triunfo no es hacer lo que quieres, sino querer y disfrutar lo que haces compartiéndolo con quien amas.

Forjarte y cambia los fracasos por enseñanzas; intenta una vez más, cuantas veces sean necesarias.

Trabaja para ser mejor, sabiendo de antemano que no podemos ser perfectos, a no tener todo porque aquí no es el paraíso.

Perdona y pide perdón para no perder los mejores años de tu vida, angustiándote por cuestiones que ya pasaron.

Aspira a crecer como persona y , al mismo tiempo, aprende a vivir dentro de tus propios límites sin resentimientos ni envidia.

Camina, practica algún deporte, ríe y ten un pasatiempo para alejar el aburrimiento y la soledad, acercar el optimismo y la alegría.

Arréglate, aunque la moda diga lo contrario. Al presentarte desalineado te faltas el respeto a ti y a los demás.

Acepta que el dinero no es el éxito y que, para trascender, hay que aprender, crear, dar, ser mejor y amar.

Cultiva la paz y el amor, la humildad y la paciencia, la esperanza y la fe, sin olvidar comprometerte y responsabilizarte.

¡Buen viaje por la vida!

(Irene Fohri)